El mercado financiero se ha sacudido fuertemente, resultando en una importante suba del dólar y de las tasas de interés de toda la economía. Los equilibrios macroeconómicos que veremos en el futuro próximo serán diferentes, especialmente con un gasto público de menor peso y un tipo de cambio real más alto.
Para la región del Comahue, dada su estructura productiva, es esperable que las visitas de los turistas aumenten, tanto por la llegada de extranjeros como de residentes de nuestro país. La fruticultura de exportación también se verá favorecida al ver reducidos sus costos en dólares, aunque con resultado incierto en la demanda interna porque en el corto plazo allí no se esperan buenas condiciones. Por su parte, la suerte del sector hidrocarburífero es una incógnita, dependiendo de los acuerdos y regulaciones que el gobierno lleve adelante.
Las nuevas oportunidades del empleo en la fruticultura y en el turismo difícilmente puedan compensar la caída de los otros sectores, pero en parte lo harán. Esa es la buena noticia, aunque será un desafío sostener los indicadores sociales hasta tanto la economía en su conjunto mejore.